El Festival, para empezar, estuvo cargado de muchas acciones y fue todo un éxito. Hubo teatro y pintura desde la tarde en el Centro Cultural de Taboga. Y por la noche, hubo una gran fiesta cultural que inició cuando el Diácono de la Iglesia del pueblo dio el permiso para que las escaleras de la iglesia sirvieran de tarima para un desfile de artistas entre folcloritas, cantantes y poetas que llenaron el ambiente de esa magia que sólo el arte sabe construir. Las palabras de Mariela Arce, esposa de siempre de Raúl Leis, estuvieron cargadas de emoción y de agradecimiento al INAC y los artistas que hicieron que todo esto pasara. Una de las atracciones que alegró mucho la actividad fue la participación de Maritza Vargas que cantó a Taboga bajo una luna que fue abriendo espacio a la cultura.
Al día sigueinte, muy temprano en la mañana, se realizó el Concurso de Cometas por la Paz, un espacio donde los niños dejaron cabalgar su imaginación con el viento de la playa en la isla. Más adelante, la Red Panameña de Narradors de Historias contó historias en el parque central y cerraron contando el cuento de Raúl Leis El niño y la bomba, para que al finalizar la función de cuentos los niños rompieran una piñata que era una bomba. A la piñata-bomba no le fue muy bien, pero todos los artistas se fueron con la promesa de hacer que este festival cultural se repita cada año con más fuerza. La Oficina del Plan Nacional de Lectura felicita a la familia de Raúl Leis por esta iniciativa y a todos los que ayudaron a que la magia pasara.
Mariela Arce, esposa del memorable Raúl Leis, fue la encargada de organizar el evento. |